Como consumidor habitual de suplementos, me gusta apoyar a las marcas mexicanas, así que compré dos bolsas para probar. El producto tiene puntos buenos, como un sabor decente, pero presenta detalles importantes de uso. Por un lado, es sumamente difícil de disolver en el shaker; prácticamente te obliga a usar la licuadora para evitar que queden muchos grumos. Además, el dulzor es bastante intenso, por lo que hay que compensarlo agregando más agua, incluso si se prepara con leche. Por último, considero muy necesario que incluyan una advertencia en el empaque: si el polvo se mezcla con líquidos tibios o calientes, se puede agrupar y toma una textura idéntica a la del huevo cocido.